Se dice que era obispo de Terni y que, tras cincuenta años en el puesto, gozaba de una merecida reputación de taumaturgo. Cierto día le visitó el filósofo romano Critón y le pidió que salvara a su hijo. «Iré si me prometes que tú y los tuyos os hacéis seguidores de Cristo», dijo el anciano. Gritón lo prometió y Valentín curó al enfermo. Acto seguido, la familia entera se convirtió. Enterado del milagro, el prefecto romano Abundio mandó que mataran a Valentín'.
-San Pedro y San Pablo ApóstolesPedro y Pablo son dos pilares de nuestra fe. Ninguno de ellos se llamaba al principio como los hemos llamado después. Pedro se llamaba Simón. Pablo era...
-Santos Mártires de Abitina Fueron sorprendidos en Abitina de Cartago, norte de África, durante la persecución de Diocleciano, durante la celebración de la Eucaristía en la mañana...
-Santas Fusca y Maura MártiresEn los alrededores de Venecia, una de las localidades más melancólicamente sugestivas es Torcello, la más antigua, y por muchos siglos la más espléndida...