Se dice que era obispo de Terni y que, tras cincuenta años en el puesto, gozaba de una merecida reputación de taumaturgo. Cierto día le visitó el filósofo romano Critón y le pidió que salvara a su hijo. «Iré si me prometes que tú y los tuyos os hacéis seguidores de Cristo», dijo el anciano. Gritón lo prometió y Valentín curó al enfermo. Acto seguido, la familia entera se convirtió. Enterado del milagro, el prefecto romano Abundio mandó que mataran a Valentín'.
-San Pedro y San Pablo ApóstolesPedro y Pablo son dos pilares de nuestra fe. Ninguno de ellos se llamaba al principio como los hemos llamado después. Pedro se llamaba Simón. Pablo era...
-San Wenceslao MártirEra hijo de Wratislao, duque de Bohemia, y de Drahomira, nieto de Borivor, primer duque cristiano, y de la bienaventurada santa Ludmila; fue creciendo...
-Santos Miguel, Gabriel y Rafael ArcángelesMiguel es el capitán. Dice el libro de Daniel (12,1): "Entonces se levantará Miguel, el arcángel que se ocupa de tu pueblo". El Apocalipsis también...