Yo creo que los santos son nuestros amigos por dos razones.
La primera es que el tiempo que nos separa de ellos no es para tanto. Nuestra vida es reducida; echando mucho, 100 años. Y por eso nos parece que 200 años son muchos; y no digo nada si hablo de un señor que nació el año 300 de nuestra era. Nos parece que están muy lejanos, y que, por tanto, no pueden ser amigos nuestros. Pero eso del tiempo es algo muy relativo.
Entonces, los santos que han vivido hace unos pocos años antes que nosotros (200, 500 años), prácticamente son contemporáneos nuestros; casi los tocamos con los dedos de la mano. O sea, que lejanos en el tiempo, nada.
Hay otra razón para pensar que ellos son nuestros amigos; es la cercanía de sentimientos.
Estos santos son, más o menos, del mismo pelaje que nosotros. Pensaron igual, rezaron igual, hicieron casi las mismas cosas que nosotros; sólo que estos tíos hicieron esas cosas bastante mejor que nosotros.
Por estas razones, los santos pueden ser, y son, nuestros amigos. Algunos son conocidos por todos, como san Francisco de Asís o santa Teresa de Jesús. Otros son desconocidos para la mayoría. Pero todos son muy majos, muy tratables y muy simpáticos.
-San Pedro y San Pablo ApóstolesPedro y Pablo son dos pilares de nuestra fe. Ninguno de ellos se llamaba al principio como los hemos llamado después. Pedro se llamaba Simón. Pablo era...
-San Francisco Caracciolo SacerdoteComo ya en el antiguo Testamento, así como en lo Nuevo, Dios nunca omite de suscitar, según las necesidades de la Iglesia, hombres eminentes por santidad,...
-San Bonifacio Mártire y obispoDesde tiempos antiguos habían penetrado en Alemania grupos aislados de misioneros, pero hasta el siglo vm no hubo un esfuerzo sistemático para cristianizar...